Inspección Educativa da Zona de Mugardos deixa sen apoio vital a un alumno con discapacidade en pleno Bacharelato
- aspanemi
- 24 mar
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ASPANEMI quere denunciar publicamente que a Inspección Educativa da Zona de Mugardos deixa sen apoio vital a un alumno con discapacidade en pleno Bacharelato. Esta é a denuncia que nos fai chegar a familia:

MUGARDOS – 20/03/2026- La familia de un alumno con discapacidad y Necesidades Educativas Especiales (NEE) del IES de Mugardos denuncia públicamente la situación de desamparo educativo en la que se encuentra el joven tras la decisión de inspección educativa, de prohibir el acceso de su cuidadora al aula para asistencia puntual en ausencia de su PT.
Desde que el alumno comenzó su escolarización en primero de Educación Infantil, ha contado con el apoyo de su cuidadora para realizar tareas esenciales de autonomía personal, tales como la transcripción de apuntes y exámenes, debido a que su discapacidad le impide escribir de forma autónoma. Esta práctica, consolidada durante más de una década, ha sido suprimida de forma repentina este curso por orden directa de inspección.
Un obstáculo en el año más críticoLa medida llega en 2º de Bachillerato, el curso más exigente académicamente, prohibiendo que la cuidadora entre en clase cuando falta la profesora de Pedagogía Terapéutica (PT). Esta decisión está generando un estrés insoportable y un perjuicio directo en el rendimiento y bienestar emocional del alumno, quien se ve privado de su herramienta básica para seguir las clases en igualdad de condiciones.
Silencio administrativo y excusas técnicasLa familia solicitó una reunión urgente con la inspección para tratar el caso. Sin embargo, la respuesta tardó casi tres meses en llegar, agotando prácticamente el plazo legal de contestación. Según la Inspección, la labor de la cuidadora no se considera un problema de "autonomía personal" sino una cuestión pedagógica,una interpretación técnica que la familia considera una "excusa burocrática" para recortar apoyos necesarios. Los apoyos de un alumno con necesidades educativas especiales no pueden quedar a merced de interpretaciones particulares de la ley. La normativa existe precisamente para garantizar la igualdad de oportunidades y el acceso real a la educación, no para que cada situación dependa del criterio de quien decide aplicarla.
Si en una clase de Educación Física empujar una silla de ruedas de un alumno se considera una ayuda necesaria para favorecer su autonomía, ¿Por qué escribir los apuntes de un alumno que no puede hacerlo por sí mismo y en falta de su PT no se entiende del mismo modo?
Negar apoyos básicos bajo interpretaciones restrictivas de la normativa no promueve la autonomía: genera barreras.
Nos preguntamos, si existe la necesidad de que la legislación educativa sea más clara y específica en la definición y garantía de estos apoyos. No puede ocurrir que derechos fundamentales queden en manos individuales o de criterios cambiantes entre centros o administraciones.
La familia exige una rectificación inmediata por parte de la Consellería de Educación para que se garantice la inclusión real del estudiante y cese la discriminación que supone retirarle un apoyo humano indispensable para su día a día escolar.
El caso ya está en manos da Valedora do Pobo donde se le pide a la familia paciencia porque las administraciones tienen tres meses para contestar y generalmente no lo hacen. Estos tres meses más los tres que tardó inspección educativa ya son 6 meses y la familia se pregunta si la respuesta llegará antes de finalizar el curso.
Desde ASPANEMI cremos que é de xustiza a reparación deste despropósito, e se moitas veces a Administración argumenta que non pode poñer mais medios para solucionar casos de discriminación por discapacidade, neste caso, tendo medios non fai bo uso deles.




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